
Para Nirvana Paz.
Tú sabes lo que todo esto significa
Para Jaime G. Velázquez.
Compañero infatigable de camino
"Nirvana es la extinción del deseo.
La extinción del odio.
La extinción de la ilusión".
Sidartha Gautama
"¡Oh! ¿Qué nombre te daré a Ti,
que eres superior a todas esas creaturas,
superior a la especie humana,
superior a lo que está
más elevado que la especie humana
así como a todo cuanto puedo nombrar?
¿Cómo podré adorarte?"
John Milton
"Tengo que hablaros de ella..."
Octavio Paz
"Soy yo y no soy yo.
Me volverás a encontrar y me perderás.
Una vez más volveré entre vosotros;
pues pocos hombres me han visto
y ninguno me ha comprendido.
Y me olvidarás,
y me reconocerás,
y me volverás a olvidar.
Olvídame y te seré devuelta..."
Marcel Schwob
Initum
Esto he oído
I
En el principio
el horizonte áureo
preludiaba nuevamente la llegada
Hace siglos que partió
Su anulación perenne no era eterna
Su emulación fue siempre presentida
Bajo el quebrantado firmamento
Ella retorna
II
Ella nace
Envuelta sin pensarlo entre los cardos
recuesta su cabeza sobre mieses
Hija de Su entraña
se halla escrita en mi destino
Gemido lacrimoso de la Nada
Violento discurrir en los ocasos
Tan vasta transparencia es alborada
Certeza de estar predestinada
Certeza de estar
III
Ella abandona
Existiendo desdén en fasto incierto
no logra comprender es cierzo y frío
Mas no implica maldad dicha actitud
Estando acostumbrada a no enraizar
lo errante de su andar le hace más bella
IV
Ella absuelve
Que el agua bendita de tu cuerpo
borre de mis labios el pecado
V
Ella acaricia
Adoro su mano
que ha enjugado la lluvia
de mis ojos
VI
Ella acecha
Posee el dominio de la cazadora
Devora
VII
Ella aguarda
deshaciendo lo cardado
Su regreso
¿Es que acaso no supo del naufragio?
VIII
Ella alimenta
con el maná de su insensatez
mi fe prohibida y delirante
IX
Ella ama
Se entrega y no se sabe sometida
Somete y no se sabe ya entregada
X
Ella ansía
saciar la sed
Cuenco entre sus muslos
colmada en estertor
unge mi boca
XI
Ella añora
el cántico que gravemente
entonan coros monacales
Virgine Dei Genitrice María
XII
Ella arde
Esa furia
nos consume
nos destruye
nos calcina
Estrépito del sucesivo encono
XIII
Ella atormenta
con la atrocidad
de su desamparo
que hace perder el resuello
en la mañana
Siete veces al día te alabaré
A medianoche me he de levantar para adorarte
XIV
Ella bautiza
Ante esta presencia
detiene su atisbo el oficiante
Ha esperado centurias
para saberse investido
XV
Ella bendice
Hacemos libaciones en su honor
y el brillo en la mirada destellante
El vino es una fiesta por las venas
XVI
Ella besa
Con su ósculo emergiendo
va el piélago ancestral del obelisco
XVII
Ella blasfema
Atentado contra el dogma
y el lenguaje angélico recreado
XVIII
Ella busca
su propio exterminio
Si tu cuerpo es mi Pastor
nada me falta
XIX
Ella camina
No le importan sus pies jardín de llagas
la piedra desgarrando donosura
la ortiga los escombros que le agreden
XX
Ella capitula
Vencida ante el azote de ígnea bora
pondrá con ello fin a la batalla
Inmaculada
la luminosidad votiva
se ofrendará a sus plantas
XXI
Ella condena
a los que osamos
tenerla
Mas en la posesión
somos eternos por un instante
XXII
Ella conoce
No el estigma de una vida
No el pórtico de los afectos
No el absurdo y la desgracia
No el indulto o la agonía
No el suplicio del vigía
No el amor sin egoísmo
XXIII
Ella conquista
El clamor de su matanza la enardece
No viene a forjar la Paz
sino la Guerra
XXIV
Ella contempla
un rayo lunar
remontando su vientre
Sacrilegio de la luz
contra inconfesable templo
XXV
Ella contiene
dentro de sus párpados
todas las gemas del mundo
XXVI
Ella convida
responso al adalid
Vigilia en la raíz del árbol
que proyecta una sombra envenenada
XXVII
Ella crea
En su visión de relámpago
anula vejez y mortalidad
Bálsamo e infinitud
obsequiando congelada persistencia
con la égida del tercer sentido
Al séptimo día ha de reposar
Quiso hacerse resplandor
y el resplandor le hizo
XXVIII
Ella cristaliza
lo humanamente imposible
XXIX
Ella custodia
El amoroso juramento
El diamante indestructible
XXX
Ella danza
Con su baile
en los tres rostros del Hacedor
hay beatitud
¡Mostrad reverencia ante esta imagen de Dios!
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* Poemas escritos durante 1998 y publicados en 2000 en el libro Nirvana, dentro del Fondo Editorial Tierra Adentro (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes).