
Cuadrados, cubos y cuartas,
catetos y cotangentes,
terceras, tercios, trinomios
más las terribles tangentes.
Que "a" más "a" nos da "dos a",
que uno más uno son dos,
que es el cuadrado de un cuatro
sólo dieciséis... ¡por Dios!
Encontrar la hipotenusa,
resolver con intención
al buscar el subconjunto
de una horrible relación,
pues la lógica y conjuntos
parte del cálculo son;
hay naturales y enteros,
hay límite y hay dimensión,
hay productos cartesianos,
línea, plano y ecuación.
Un conjunto es el dominio,
el otro, contradominio y don.
Y si tomamos en cuenta
los elementos, ¡oh, no!,
de ese avernal predominio...
¡tendremos una función!
¡Horror! ¡Pares ordenados!
¡Y la geometría analítica!
¡Allá se vislumbra el álgebra
con la trigonometría!
¡Miren a los logaritmos,
los binomios conjugados!
¡Vienen aquí a atormentarnos
con los trinomios cuadrados!
¡Ya llegan la línea recta
y perpendicularidad!
¡La circunferencia, la elipse!
Y... ¡Horror! ¡El eje focal!
¡Se aproxima el señor cálculo
y nos quiere desollar
haciendo que resolvamos
límite y continuidad!
¡Socorro! ¡Me agarró el radio!
¡Viene el eje vertical!
¡Se aproxima, compañeros,
la fórmula general!
¡La parábola me escupe,
con el centro me va mal
y si acaso me descuido
llega el eje horizontal!
¡Ya no quiero que la hipérbola
me maltrate sin piedad!
¡Triángulo y determinantes
conmigo van a acabar!
¡No soporto polinomios,
la raíz me va a matar!
Si perezco, compañeros...
¡Flojos! ¡Pónganse a estudiar!
* Divertimento escolar de juventud escrito durante 1985. Se publica aquí por vez primera