Dios ha ayudado



Para Elisa Casados,
por su nombre



Eres un arca abierta, un gran tesoro,
luna nueva fulgente, diamantada,
invisible presencia, sol de un hada,
savia de un árbol con manzanas de oro;
a la mitad del templo yo te adoro,
caigo de hinojos y te nombro “amada”:
ante el deseo de ver tu luz dorada
sacrifico en tu altar vida y decoro;
acude entonces, anda, sin azoro,
dios ha ayudado, temple de la espada,
observa de mis ojos la mirada,
sana este mal de amores, te lo imploro.



* Poema escrito en 2006. Se publica aquí por vez primera.