
Eolo victorioso sobre rocas divinas
vigilas sigiloso las soplantes inquinas
Por encargo dominas de los aires acoso
Virilmente caminas Eolo victorioso
Bóreas Señor del Norte vio su ocena caída
El magnífico porte desplomarse sin vida
Y deidad que decida liberarle lo exhorte
Plañidera es tu huida Bóreas Señor del Norte
¿Tuvo Noto el ardiente de halitosis cargado
el del Sur proveniente conciencia del pecado
que es soplar con enfado con enjundia silente
y matar? ¿O es que agrado tuvo Noto el ardiente?
Forzaste a pleitesía del Este al apacible
viejo Euro cada día peñón inamovible
¿Que en falange invisible formaba cofradía?
¡Al de racha invencible forzaste a pleitesía!
A Céfiro no mates y observa dónde mora
para antes de que lo ates conduzcas allí a Flora
pues Eros sin demora concluirá sus debates
flechándole en la bora y a Céfiro no mates
Clamando iré tu gloria Domador de los Vientos
que encerraste la escoria de sus gules alientos
Es tu hazaña de cientos oh Eolo en memoria
lumbre eterna y sin tientos clamando iré tu gloria
* Poema escrito durante 2001. Se publica aquí por vez primera.