
Textos: Frida Mazzotti
Para Carlos Manuel
I
¿Sabes?
Tus brazos el círculo perenne
Pero siempre inalcanzable
Irreal
Deseado
Odiado
Vetado
Amado
¿Y yo? ¿Sabes?
Ahora lo tengo
El círculo perfecto
Azul
Luminoso
Bello
Suave
Tibio
Protector
Tengo tus brazos
Como lazos
Arropando
Cuidando
Protegiendo
Ahora soy
Estoy
Respiro
Entre nubes de colores
Sábanas en calma y olvidadas
Esta noche
Nuestra noche
He podido llamarle a las estrellas
A las aves nocturnas
Al viento
Al pensamiento oscuro que no avasalla
Que protege
Que ama
Que respira feliz
Esta nuestra noche
He estado ahí
Donde sólo los espíritus libres han llegado
He estado unas horas solamente, es cierto…
Pero supe entonces que es verdad
Que existe
Que esta ahí para nosotros
Tontos pecadores solitarios apagados
Oscurecidos por el tiempo
Esta noche supe
Que sí es
Que es verdad
Pero que el secreto no será revelado a cualquiera
Que sólo las puras inocentes confiadas
Almas de Dios
Llegarán a saber
¿Y sabes?
Una de esas
por ti soy yo
II
Cuando te pienso,
Pienso en la quietud de la pared trasera de las cascadas…
¿Has sentido ese silencio?
Cuando te pienso
Mi mente cree recordar el útero materno
(y arropas)
Esa paz
Esa bondad
Esa calma
Y al mismo tiempo al fuego
El trepidar de un tren de madrugada
El amanecer
Luz penetrante en lánguidos párpados gozosos
Música luz siseos deseo caricias
Eres tú aroma a mar
Bálsamo que cura
Aliento nocturno que toca el cielo
Brazos tibios
Palabras quedas
Párpados vencidos
Temores apagados
Demonios abatidos
Y así pare un nuevo día
Al que has despojado al fin de prisa y miedos
Y que me entregas:
Un día esperanzado luminoso total
Verdadero
¿Es esto un sueño?
¿El deseo perdido en las tardes raras de mi infancia?
¿Eres acaso tú mi significado?
¿Mi par el fiel de mi balanza?
Mi eco mi sed
Mis sombras más recónditas mi respuesta
Y aquí estás
Nocturnal calma vibrante
Presencia permanente aún en sueños
Certezas vespertinas
Todo es Todo está
En ti el Todo permanece
Y jugueteas con tus fuertes dedos
Mi piel
Mi paz
Transformas el todo en luz y refugio
¿Estaremos siempre así?
¿Vibrará en sí mismo nuestro ser
Sólo por ser
Por vernos soñarnos pensarnos?
Acá seremos
Lo que atrás está es de nosotros
Lo que será es de nosotros
Y aún así nos pertenecemos en el fuego
Siempre el fuego
Mi pensamiento te toca
Llega siempre a cada centímetro de la piel que te rodea
Y a la luz perenne de tu mirada clara
De tu voz vibrante en cada nota que proclamas
De tu nocturno paso acompasado
Y siempre llego a ti
III
Pongo pétalos de rosas en tus sábanas
y plumas de ojos azules en tu almohada.
Tengo sueños llenos de mar en tu memoria
y mis ojos brillantes en los tuyos.
Sonrío y eres mi espejo.
Deseo y me correspondes.
Todos los días.
Todas las noches.
Y te amo…
HORARIO
A.M.
Rozar, apenas.
Creer que toco, más bien: percibir.
Adivinar que ahí está un milímetro de tu piel al que me acerco.
Escuchar el vaho de mi aliento tibio
Cuando ondea sobre un pedacito de alguna parte de tu cuerpo.
Voltear la mirada hacia la tuya
Y saber que estás.
Y despedir la mañana, en la punta de mis dedos tus besos.
Sacudir los sueños nocturnos,
aquellos que nos robaron las presencias mutuas.
Iniciar. Otra vez. Otro día que igual a otro quizás termine.
Lánguido. Quedo. Suave en un abrazo mutuamente ofrecido.
MIDTIME
El agua, las ropas, palabras y pasos que serán costumbres
Ritos iniciados, incipientes. Valses.
Leche, azúcar, trigo. Sonrío y mis ojos devuelven luz
Que acabas atrapando en tu mirada que me envuelve.
Aves nerviosas que ahora necesariamente llegan
a los árboles que las esperaron siempre.
Sentir que se refugian,
acá junto a nosotros que lo mismo hacemos.
Allá, afuera; el mundo tan lejano.
Las voces, el ruido,
el cemento que acosa cada rincón, cada nido, cada hoja.
A veces te vas.
Deseas recorrer tus nostalgias.
Embeberte en ellas; dejarlas donde corresponde.
Y regresas.
Traes letras, dibujos, música, historias.
Y recomenzamos.
P.M.
A veces el vino y las frutas
Agua. Deseo. Pasión.
Y cae la noche.
Y comienza el canto de insectos y aves nocturnas,
Inicia la danza de las sombras; las mascotas que acompañan.
Seres que junto a nosotros
fueron invitados a una vida que ahora resplandece.
MURMULLOS SOLITARIOS
Y canturreas
Y sé que has despertado al día
Y sé que eres, que estás
Y no sé que melodías salen de tu garganta al aire
Pero escucho tratando de adivinar quién en ese momento eres
Y me voy. Y salgo. Y me evado
Y sigo, en mi camino, imaginando tu impasible rostro
Tu mirada perdida en un cielo más allá
Siento el eco de tus cálidos murmullos
Que pentagrama alguno podrán registrar
Te recuerdo canturreando en mi memoria
Canciones lejanas, extrañamente dulces
Y la nostalgia de cuando ya no es nada jamás
Irrumpe en mi ser como si ya no fuera
Y cuando regreso del aire, de la nada,
Del vacío y el compromiso
Un abrazo de tus brazos, de tu pecho,
Aleja mis recuerdos en ese instante tan lejanos
No más cráteres ni luna llena solitaria
No más soles
Ni universos colapsados
Te amo