El otoño de la mariposa



Para Erika Castro,
mariposa sobre mi cuerpo



"La miré y la miré,
y supe con tanta certeza como que me he de morir,
que la quería más que a nada en este mundo"
.
Vladimir Nabokov. Lolita



I

Eres el Ángel de la Anunciación
La pequeña esperanza de la vida

Un jardín crece en tu alma

En tu cuerpo se posó una mariposa
En tu cuerpo se origina un fuego eterno

He atravesado el mundo por llegar hasta tus sueños

Descubro entre tus manos un sendero que lleva al desamparo
El milagro breve de tu risa
Tu niñez perdida y reencontrada

He bebido en tus lágrimas la lluvia de tu mirada

Ciego del tiempo
perdido de dolor si estás ausente
voy pronunciando a cada instante
las perfectas letras de tu nombre



II

Tú le diste a los árboles
los dorados frutos de la tierra

Tú brindaste a los pájaros
el canto que se entona en alabanza

Tú plantaste en los campos
la semilla noble del trigo

Tú volcaste en el río
el agua generosa y cristalina

Tú plasmaste en el cielo
un rojo atardecer desvanecido

Tú cubriste la hierba
con blancas azucenas y rocío

Tú trajiste el otoño
de ramas crepitantes y hojarasca

Y has sembrado una rosa
en el fondo de mi corazón



III

Tu cuerpo es un jardín amada mía
Contemplándolo puedo admirar
la presencia de Dios en el mundo

Con el tacto de tus dulces manos consolé mi alma
en medio del fragor de tantas guerras

Tu alma es un ave solitaria
Tu espíritu un escudo de oro y plata

Tu corazón es el recinto donde se resguardan
todas las penas del mundo

Tu alma es un jardín amada mía
Admirándola puedo contemplar
la presencia de Dios en el mundo



IV

El amor fue el tiempo en que nosotros
respirábamos el mismo aire

Eres la promesa de un futuro luminoso

Percibo tu presencia a cada instante
en todos los rincones de esta casa

¿Mas si al final de los senderos una sombra me devora?
¿Y si en este mal de amores se consume mi entereza?

Tal vez en otros tiempos el dolor me ha devastado

Pero una sola palabra tuya
bastará para sanar mi alma




V

En la noche de los tiempos abismales
retornando como el mar siempre retorna
incansable en las batallas que provocan
karma destino futuro dioses vida
aleluya por tus ojos y tus manos
cada parte de ti misma es un milagro
aleluya por tus pies y por tus labios
si no tengo tu presencia nada valgo
te he buscado en otros rostros y otros brazos
regresando siempre a ti siempre esperando
olvidándome a mí mismo en tu regazo
vida y muerte entremezcladas en presagios



VI

Recuerdo las tardes en que tu presencia era
un dulce obsequio de inocencia

El aroma de tu cabello perfumaba las estancias
Dos soledades abrazadas bajo un cielo compartido

El tiempo semejaba un ángel
desnudo de temores y recelos

La paz estaba entonces con nosotros

Cuando el amor fue la esperanza primera
y en tu pequeño corazón se percibía
el otoño de la mariposa



* Poemas escritos durante 2005 y publicados en suplementos literarios e Internet ese mismo año.