El Tiempo de las Sombras




Para Kath Rubio,
desde el Valle de las Sombras



¿Tendré tiempo para hacerme una máscara
cuando emerja de la sombra?

Alejandra Pizarnik


No habrá flores en la tumba del pasado.
Andrés Calamaro


I
Era el Tiempo de las Sombras cuando llegaste a mí:
los campos de batalla que marcaban
el final de los combates aún hervían
con los restos, con los cuerpos extendidos
a lo largo de la zona y en tus ojos
un fulgor de entusiasmo se advertía;
era el tiempo de las sombras y tus labios,
más rojos que la hoja de la espada
que humeaba por la sangre derramada,
pronunciaron mi nombre.


II
Era el Tiempo de las Sombras, dijiste
desde la torre donde ocultabas
tu soledad perpetua, la morada
donde el tiempo te alcanzaba por las noches
y tus brazos se extendían a cada instante,
como un recién nacido en desamparo;
te dolían tantas voces del pasado, tantos gritos
resonando en pasillos solitarios,
la voz en tu cabeza, la mirada
del espejo quebrado, el viejo rostro
que el azogue mostraba, te dolía
el maullido del gato agonizante,
la incomprensión, el duelo, la nostalgia
y el saber que por siempre, en tus recuerdos,
la noche era una dama desquiciante…


III
Era el Tiempo de las Sombras: las preguntas
respondidas apenas, balbucientes,
se acumulaban todas; y la espera,
el dolor en tus manos, cual moneda
de plata que se entrega al tratar
de comprar una vida… ¿cuánto daño
puede tolerar el corazón, cuánto la mente,
cuánto horror es necesario para voltear
la mirada a otra parte, cuánto tiempo
demora un corazón en quebrantarse?


IV
Era el Tiempo de las Sombras: yo te amaba
como se ama a un diamante, como se ama
al acero que se hunde en las entrañas
de un enemigo odiado, como al cielo
que se tiñe de rojo por el fuego
de las hogueras inmensas donde se apilan,
como troncos, tantos cuerpos; yo te amaba
por tu cabello de cuervo, niña obscura,
con los ojos inmensos, ojos vivos, abismos
que te impelen a mirar al precipicio,
te amaba en esas noches y aún te amo:
siempre es el tiempo de los asesinos,
es la muerte una amante bien dispuesta.


V
Era el Tiempo de las Sombras. No sabías
que al partir te conviertes en la hierba:
has muerto usando un vestido azul y ya no hay soles
que puedan disipar tu eterna noche.

Era el Tiempo de las Sombras. Me llamaste
desde la barca dorada de los muertos.